El mercado energético argentino vive una de sus mayores reconfiguraciones de la última década. La firma brasileña "Raízen" confirmó hoy la venta de la operación local de "Shell" al grupo suizo "Mercuria", en una transacción de U$S 1.420 millones. La operación, informada a la Bolsa de San Pablo, incluye la red de 894 estaciones de servicio, la refinería de Dock Sud y activos logísticos clave.
La alianza estratégica detrás del negocio
El comprador, Mercuria Energy Group -uno de los tres mayores "traders" de energía del mundo-, no llega solo. Su socio histórico en el país, José Luis Manzano, participaría a través de "Edenor". La lógica es clara: transformar las estaciones de servicio en "hubs" energéticos, al instalar cargadores para autos eléctricos y paneles solares, aprovechando el "know-how" de la distribuidora eléctrica.
El repliegue de Raízen
La salida de los brasileños respondió a una asfixia financiera. La empresa buscará liquidez para reestructurar una deuda global de U$S 13.240 millones, tras un 2025 donde sus acciones se derrumbaron un 70%.
En Argentina, años de precios controlados y trabas cambiarias terminaron por desgastar la rentabilidad de una marca que ostenta el 19% del mercado de combustibles.